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Qué es la agricultura de subsistencia y cuál fue su origen

El origen de la agricultura era muy distinto a este sector profesional tal y como lo conocemos ahora.

Si en la actualidad la mayoría de explotaciones tratan de obtener el máximo rendimiento, elevar los kilos de recolección cada año y ganar más dinero con la venta de sus productos, en el origen los cultivos eran mucho menos productivos y los agricultores no exigían tanto a sus tierras: se trataba de una agricultura de subsistencia.

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Qué es la agricultura de subsistencia y sus ventajas

Para definirlo en pocas palabras, la agricultura de subsistencia es aquella en la que el agricultor controla muy bien su producción para recoger las frutas, verduras y hortalizas que necesita únicamente para su consumo habitual.

¿Qué era la agricultura de subsistencia? Pues aquella en la que una familia se dedicaba por entero a trabajar una pequeña parcela y comía y subsistía solo de los alimentos que le daba esa tierra.

La agricultura de subsistencia tiene esa definición: no se produce para vender y ganar dinero, sino para vivir y explotar la tierra en su justa medida.

¿Cuáles son las ventajas de este tipo de cultivos? El primero y principal es que la tierra que se cultiva sufre menos. Al tratarse de explotaciones que no están pensadas para el comercio, los labradores trabajan la tierra respetando sus ciclos de descanso y recuperación.

De este modo, los terrenos son mucho más fértiles la calidad de los cultivos se eleva sin necesidad de hacer un uso excesivo de fertilizantes, etc.

Así, no es preciso invertir grandes cantidades económicas para desarrollar estos cultivos, ya que están dedicados al ámbito local y se trata de una agricultura especialmente sensible con el entorno, la naturaleza y el cuidado del clima, la flora y la fauna.

Por último, en los casos en los que hay un mínimo excedente, se puede vender para generar unos pequeños ingresos extra con los que generar riqueza familiar.

Distintas modalidades de agricultura de subsistencia

Existen, de manera general, tres tipos de agricultura de subsistencia. Se utilizan desde el origen de la agricultura y han variado relativamente poco a lo largo del tiempo.

Agricultura extensiva de secano

Utilizada en zonas tropicales de África, América del Sur y Asia, es una de las formas más ecológicas y autogestionadas de la agricultura: se utiliza como abono la materia orgánica de los excrementos de los animales para preparar el suelo.

La particularidad de esta agricultura es que los agricultores alternan los cultivos e incluso dejan terrenos en reposo, sin ningún tipo de plantaciones, para que no se agote su fertilidad y se recupere antes de una nueva plantación.

Agricultura por cremación o cenizas

En este tipo de agricultura de subsistencia el suelo se prepara con un fertilizante producido gracias a la quema de bosques. Las cenizas se esparcen sobre el suelo y sirven como abono natural que da a la tierra los componentes necesarios para que los cultivos crezcan sanos y fuertes y ofrezcan una producción interesante.

Agricultura irrigada de arroz

Propia de zonas donde abundan las precipitaciones: el arroz precisa de mucha agua y además es una plantación ideal porque no genera un gran desgaste en el suelo.

Este tipo de agricultura de subsistencia se lleva a cabo en grandes extensiones de terreno, donde se plantan las semillas antes de inundar completamente el suelo.

Muy utilizada en Asia, la capacidad de producción es bastante más alta que en los otros dos tipos de cultivo, de modo que los terrenos suelen ser gestionados por varias familias para así servir de alimento a núcleos de población medianos e incluso grandes.

Cuál es el origen de este tipo de agricultura

¿Dónde se encuentra el origen de la agricultura de subsistencia? Como ya ha quedado señalado, se trata de la forma de cultivo más antigua. Surgió cuando el hombre abandonó la vida nómada y se asentó en pequeñas poblaciones.

En ese punto, le resultaba imposible vivir de lo que daba la tierra de forma natural, de modo que los seres humanos tuvieron que ingeniarse una forma de trabajar la tierra para, de una forma más o menos artificial, generar al menos los mínimos cereales, verduras y frutas para vivir sin tener que moverse.

Los expertos dan cuenta de la aparición de este tipo de agricultura de subsistencia en el período del Paleolítico. Así lo demuestran algunas excavaciones arqueológicas realizadas en Oriente Próximo, donde se han encontrado restos de plantaciones de hace unos 23 000 años.

Este proceso fue de la mano con la domesticación de animales salvajes como las cabras o los cerdos, lo que daba a las familias, clanes o poblados la posibilidad de disponer de las carnes y verduras suficientes para vivir todo el año.

Aunque las primeras formas de agricultura de subsistencia eran muy limitadas, el hombre fue poco a poco evolucionando los sistemas de cultivo, fertilización y riego hasta convertir las parcelas en pequeños territorios que cuidan la tierra a la vez que ofrecen frutos sabrosos, sanos y ricos.

Bernardo Muñoz

Bernardo Muñoz

Responsable de Marketing y comunicación en CBH, apasionado del marketing digital y pequeño agricultor. Aprendiendo y compartiendo cada día

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