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Injertar olivos: cuándo y cómo hacerlo

La técnica del injerto es ya algo común en los cultivos de todo tipo de árboles, y el olivo es uno de ellos. Y es que injertar olivos es una opción muy interesante para mejorar la reproducción de los árboles, cambiar la variedad en árboles adultos y aprovecharse de estructuras de buenos ejemplares para nuevos usos.

De hecho, el injerto del olivo no es una nueva técnica: es una de las fórmulas de cultivo más antiguas en estas variedades. Esto se traduce en que existe un gran conocimiento de las mejores fórmulas, tratamientos, procesos y otros detalles como la elección del injerto del olivo en épocas que aseguren un trabajo efectivo.

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Cuál es la mejor época para injertar olivos

¿Y cuál es esa época en la que resulta más interesante realizar el injerto del olivo? O, en otras palabras, ¿cuándo se injertan los olivos?

En este sentido, se pueden entender dos cosas: la época del año o el momento de crecimiento o madurez en el que se encuentren los árboles.

Época del año para el injerto de olivos

Tal y como enseña la tradición y las investigaciones realizadas al respecto, el mejor momento del año para injertar olivos es otoño y primavera. Son épocas en las que no hay riesgo de heladas en la mayor parte del territorio español y, por tanto, se asegura que la planta dispondrá del tiempo suficiente para asumir esas nuevas ramas y fortalecerlas.

Momento de crecimiento del árbol

Se recomienda que el injerto del olivo se realice en ejemplares que ya hayan cumplido los dos años. Además, se pueden realizar injertos en árboles de hasta 200 años o más. Dependiendo del estado del ejemplar o de su estructura y edad se podrán utilizar distintos tipos de técnicas y llevar a cabo la operación en ramas principales o secundarias.

Cómo hacer un injerto de olivo

Los años de evolución, investigación y pruebas han dado lugar a distintos tipos de injertos que se pueden realizar sobre los olivos dependiendo de las necesidades, las características de los árboles y otras variables que pueden hacer al agricultor decantarse por uno u otro método.

Cómo injertar un olivo dependerá de la experiencia del profesional y de todas estas características que influyen a la hora de elegir el método adecuado y de llevar a cabo el proceso. Las técnicas más utilizadas y habituales en la actualidad son tres: injerto de púa, injerto de escudete e injerto de chapa.

Injerto de púa

El injerto de púa se utiliza con ramas de injerto con al menos un año de vida. Estas deben proceder de la parte media del árbol. Esta es la única forma de conseguir que el proceso evolucione correctamente y se pueda lograr el éxito en el injerto del olivo.

¿Por qué recibe el nombre de injerto de púa? Básicamente, el nombre está relacionado con la forma de proceder: se hace una punta a la rama que va a ser injertada para insertarla de este modo en el patrón. De un modo gráfico, se entiende como una púa que se va a clavar en el árbol de destino.

Este injerto ha de realizarse cerca del suelo y se cubre con tierra hasta la última yema. En casos en los que se opta por hacerlo en altura, es preciso cubrir el punto de injerto con betún para que quede protegido y se asegure una buena unión entre el árbol y la nueva rama.

Injerto de escudete

Es un método especialmente dedicado a las plantas jóvenes que no superen los dos años de vida. También se aplica en ramas pequeñas de árboles adultos. Por otro lado, la rama que se va a injertar debe contar entre dos y tres años de vida. De este modo, carecerá de hojas.

Es importante que el patrón pueda desprenderse bien de la corteza para que el injerto se lleve a cabo sin incidencias. El escudete se une con la incisión del patrón, que debe tener una forma de “T” y ser rodeado por rafia para sostener el montaje hasta que el árbol asuma el injerto.

Injerto de chapa

Es un método de injerto de olivos ideal para realizar en ramas con más 6 o 7 centímetros de diámetro. Esto es así porque esta fórmula de trabajo asegura una superficie mayor de injerto y, por tanto, puede crecer más a medio plazo.

En este caso, hay algunas consideraciones a tener en cuenta, como que las ramas del patrón y las ramas que se van a injertar deben tener un grosor proporcional, para no desequilibrar la estructura del árbol.

Todos estos métodos de injerto del olivo son muy útiles y han demostrado su efectividad durante cientos de años. Las técnicas cada vez se perfeccionan más y hoy en día resulta muy fácil y efectivo realizar este tipo de acciones en los cultivos.

Bernardo Muñoz

Bernardo Muñoz

Responsable de Marketing y comunicación en CBH, apasionado del marketing digital y pequeño agricultor. Aprendiendo y compartiendo cada día

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