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Cultivo del pistacho

El pistacho es uno de los frutos secos más populares. Tanto es así que la plantación del árbol del pistacho se está extendiendo cada vez más debido a que se trata de una planta que ofrece una rentabilidad interesante respecto a otro tipo de cultivos más tradicionales.

El árbol del pistacho es un tipo de árbol pequeño, original de las zonas de Grecia, Turquía y alrededores. Su cuidado no es especialmente complicado y siguiendo unos pequeños consejos y recomendaciones se pueden conseguir ejemplares muy productivos y que ofrezcan pistachos de alta calidad y excelente sabor.

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Dónde puedo plantar pistachos

El pistacho se cría en Grecia y Turquía, es decir, en zonas de clima mediterráneo. Esto hace que España, que gran parte de su geografía comparte clima con esos dos países, sea un lugar óptimo para un cultivo de la planta del pistacho.

De hecho, en los últimos diez o quince años son muchos los productores que han dedicado gran parte de su terreno al pistacho y están demostrando que la tierra de nuestro país es óptima para este tipo de cultivo. Esto está motivado además por la alta demanda de fabricantes nacionales, que preferirían comprar la materia prima a prima a agricultores nacionales que importar la fruta de otras zonas.

Con todo, la zona óptima por sus características climáticas es el centro de la península. Los territorios ocupados por las dos castillas (Castilla-La Mancha y Castilla y León), el norte de Andalucía y la parte más occidental de la comunidad Valenciana son las más adecuadas, puesto que no están directamente influenciadas por el mar.

Suelo para el pistacho

Aunque el árbol del pistacho no es un tipo de plantación muy exigente, sí que es interesante valorar en qué tipo de suelos el cultivo del pistacho está más recomendado.

Para que queden claras las posibilidades y la fuerza y resistencia de estas plantas, lo tradicional en Grecia y en las zonas donde siempre se han cultivado era poner los pistachos en las tierras que no aceptaban otro tipo de árbol más exigente. Aun así, siempre será más interesante utilizar tierras fértiles y en condiciones, ya que la producción será mejor, mayor y de más calidad.

Suelos profundos, la mejor elección

Los expertos en plantaciones de pistachos aseguran que los árboles se desarrollan mucho mejor en suelos especialmente profundos, donde la planta puede extender sus raíces para buscar agua subterráneas y alimentarse de las escorrentías y las lluvias de temporadas pasadas.

Respecto a la calidad del suelo, se prefieren suelos alcalinos, que son los que habitualmente se utilizan para el olivo, la viña o las higueras, llegando incluso a superar en producción y crecimiento a estos últimos.

Poda del pistacho

La poda del pistacho se realiza entre los meses de diciembre y marzo. Es importante respetar este límite temporal pues esta época del año coincide con su tiempo de reposo y cuando mejor podrá recuperarse para enfrentar una nueva época de crecimiento y producción.

Las podas varían en cuanto a los objetivos dependiendo de la etapa de crecimiento del árbol del pistacho. El primer año, por ejemplo, el objetivo será crear una cruz de ramas principales seleccionado tres brotes.

La segunda poda permitirá establecer la jerarquía de las ramas secundarias seleccionando seis de ellas de las tres primarias. Esta elección será la que dé volumen y forma al árbol.

El tercer y cuarto año de crecimiento del árbol del pistacho ya se podrán ver flores. En estas podas habrá que generar bifurcaciones terciarias para crear una copa equilibrada y bien formada. En total deberá haber 24 terminales o ramificaciones, que serán las que sostendrán los frutos en las siguientes floraciones.

Poda en producción

Una vez que ya se ha dado forma al árbol, y solo a partir del cuarto año, ya solo se hará una poda de mantenimiento o producción, consistente en eliminar ramas extra, zonas muertas y en clarear el árbol para que sus ramas principales sigan fuertes y la producción sea óptima.

Riego

El riego de la planta del pistacho evoluciona con la propia edad y el crecimiento de los árboles. Así, existen dos periodos claros que necesitan diferentes riesgos: riesgo de crecimiento y riego en la madurez.

Riego de crecimiento

Se lleva a cabo los primeros años de vida del árbol. Aproximadamente se mantendrá este tipo de riego durante los primeros 10 años de vida de la planta del pistacho. Aquí se precisan riegos cortos y continuados, de manera que la tierra siempre tenga agua, pero sin llegar a encharcar, lo cual sería muy perjudicial para la planta.

Riego de madurez

En este punto ocurre justo lo contrario: habrá que hacer riegos muy abundantes y totalmente espaciados en el tiempo.

¿Cada cuánto tiempo regar en cada caso? Esto va a estar completamente relacionado con el tipo de suelo, ya que si existe abundante agua a un nivel de profundidad a la que las raíces puedan llegar o el suelo no será necesario regar tanto.

Por último, los riegos deberán estar más controlados entre los meses de abril y septiembre. Fuera de esa fecha, es posible espaciarlos más o incluso prescindir del riego y dejar que el árbol viva de las aguas subterráneas o de las lluvias.

Pistacho en secano

Precisamente por esto último, el árbol del pistacho es una planta que funciona muy bien en cultivos de secano.

De hecho, la mayor parte de las producciones españolas utilizan riego deficitario y dejan que los árboles se nutran de la gran dotación hídrica de los suelos.

Evidentemente, utilizar el riego de secano tiene una repercusión directa en la cantidad de la producción, pues las plantas del pistacho tendrán unas floraciones menos potentes que supondrán un menor número de kilos de fruto por árbol.

Por contra, la calidad del pistacho de secano suele ser superior a la de aquellas plantaciones de riego controlado, debido a que justo esa falta de agua hace que las propiedades organolépticas de la fruta sean superiores.

Variedades del pistacho

Existen infinitas variedades de plantaciones de pistacho. La principal diferencia entre unas y otras está en el tamaño y el color de los frutos; los tipos principales son el pistacho de Sicilia, el de Túnez y el pistacho de Levante.

De todos, seguramente el preferido por productores y consumidores es el pistacho de Sicilia, de un llamativo y saludable color verde y que cuenta con un sabor reconocible y exquisito.

Fertilización

Este punto es de vital interés para aquellos agricultores que se planteen llevar entre manos una explotación de pistachos.

A lo largo de la vida del árbol hay que aplicar algunos macronutrientes y micronutrientes que la planta necesita para su pleno desarrollo. Conviene controlar muy bien el nivel de presencia de estos fertilizantes en el suelo y en la planta, ya que tanto un exceso como una falta de ellos pueden perjudicar notablemente su crecimiento.

Algunos de los macronutrientes que se utilizan son N, P, K y Ca; y alguno de los micronutrientes que se suelen aplicar son Fe, Mn, Cl, y B.

Plagas y enfermedades del pistacho

Pese a ser un tipo de plantación dura y resistente, lo cierto es que el árbol del pistacho puede verse perjudicado por plagas y enfermedades que pueden llevar incluso a acabar con la vida de los ejemplares.

Hongos como el Verticillium albo-atrum, presente en casi todos los suelos, es una de las plagas más importantes de cuantas afectan a los pistachos en las extensas plantaciones existentes en zonas como California.

La Septoria es otro tipo de hongo, más propios de nuestra zona, que afecta a las hojas en los primeros días de calor, siempre después de tormentas o lluvias persistentes. Puede llegar a dañar el fruto y reducir futuras cosechas.

Por último, es importante destacar la presencia de Aflotoxinas en los frutos. Es también una consecuencia de la presencia de hongos o el ataque de un tipo de oruga llamada Lepidoptera. Cualquier fruto afectado por este mal debe ser desechado, y si se ha mezclado con otros frutos deben eliminarse todos ellos, lo que ha llevado en ocasiones a tener que desechar toda una producción completa.

Producción y rentabilidad

Aunque todo parecen ventajas a la hora de cultivar pistacho, lo cierto es que es un tipo de plantaciones que necesitan de varios años para llegar a ser rentables. Precisamente por esto conviene pensar muy bien en las posibilidades y estudiar todas las variables a la hora de iniciar una plantación de pistachos.

En el otro lado de la balanza se encuentra el hecho de que la demanda de pistacho nacional es cada vez mayor, lo que hace que se mantenga en un buen precio. Esto, sumado a la poca inversión que hay que hacer en su cuidado, hace que se convierta en un cultivo muy atractivo como sustituto de olivos, viñedos o higueras.

Bernardo Muñoz

Bernardo Muñoz

Responsable de Marketing y comunicación en CBH, apasionado del marketing digital y pequeño agricultor. Aprendiendo y compartiendo cada día

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