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Plagas y enfermedades en las plantaciones de olivar

Publicado el 23 de junio de 2015.

Plagas y enfermedades en las plantaciones de olivar

 

El olivo es uno de los cultivos más afectados por el ataque de bacterias y otros patógenos. A pesar de las medidas de prevención actuales, este árbol sufre la agresión imparable de microorganismos corrosivos. En este post vamos a contaros cuáles son las enfermedades más comunes presentes en las plantaciones de olivar intensivo y plantaciones de olivar superintensivo, forma de transmisión, ciclos por los que pasa la bacteria y posibles soluciones ante el efecto devorador de estos parásitos.

1. Mosca del olivo (Bactrocera oleae)

Una de las plagas más virulentas es la producida por la mosca del olivo. Este insecto, procedente de algunos países de Asia y África, tiene unas características concretas. La hembra presenta un abdomen elevado, de forma cónica y de un milímetro de longuitud, mientras que el macho puede alcanzar los 5 milímetros. Los huevos de la mosca del olivo son pequeños, de color blanco o grisáceo.

La época de máximo desarrollo de este insecto coincide con la primavera. Entre los meses de marzo y abril, las moscas adultas se alimentan de sustancias azucaradas presentes en las flores. Las hembras depositan sus huevos en aquellas aceitunas que no están picadas con anterioridad y en pleno desarrollo agronómico. La larva se desarrolla en el interior produciendo una disminución de peso, calidad y rendimiento de la oliva. La forma de reconocer las aceitunas afectadas por la mosca del olivo es sencilla. Las zonas afectadas aparecen manchadas, con tonalidades blanquiverdes y amarillentas.

Bactrocera Oleae es una de las enfermedades que más quebraderos de cabeza provoca entre agricultores y especialistas en agronomía. La larva de la mosca produce pequeños agujeros en la aceituna por donde se van filtrando hongos, parásitos y otros agentes bactericidas. El resultado es un aceite extremadamente ácido, deteriorado y no apto para el consumo humano.

El procedimiento para combatir el ataque de esta mosca es diferente en función a la zona y lugar en el que esté la plantación de olivar. Por ejemplo, en las zonas costeras es habitual tratar el ataque de la Bactrocera Oleae cuando la aceituna tenga de 8 a 10 milímetros de tamaño. En áreas del interior peninsular lo más recomendable es determinar el nivel de población afectada para iniciar el tratamiento.

Existen diferentes métodos para bloquear la presencia de la mosca del olivo. Con frecuencia se utilizan mosqueros de cristal en cuyo interior hay una disolución química o una proteína hidrolizable. Una vez que el mosquero recoja 25 o más moscas se inician los tratamientos recuperadores. Pueden ser en pulverización total o mediante aplicación aérea. También se recomienda el empleo de sustancias químicas como triclorfon y fosmet.

Plagas en plantaciones de olivar intensivo

2. Barrenillo (Phoeotribus scarabeoides)

Es un pequeñísimo escarabajo muy habitual de la cuenca mediterránea. El barrenillo se reproduce en el interior de la leña de poda a través de un orificio elaborado por la hembra. Al reproducirse en un ambiente húmedo y seco (leñas de la poda), el barrenillo tiene una presencia mayor en poblaciones cercanas a casas de campo donde se guarda la poda.

Algunas de las señales más visibles que demuestran el ataque de esta bacteria en el aceite son la acidez no deseada, el color y la textura. El barrenillo es difícil de erradicar debido a su particular forma de reproducción y vida (es un insecto de interior). Se recomienda actuar con celeridad enterrando las leñas de poda o bien tratando las leñeras para evitar la propagación de la plaga.

3. Prays del olivo (Prays Oleae)

Presentado como una polilla gris, la Prays Oleae tiene un ciclo biológico desarrollado a lo largo de tres generaciones sincronizadas. La fase filófaga, desarrollada entre octubre y noviembre, se caracteriza porque las larvas penetran el interior de la hoja realizando una galería sinuosa. En abril nace el ejemplar adulto comenzando la etapa antófaga. En esa fase, la polilla realiza la puesta de larvas en los botones de las flores. La nueva larva penetra en el interior de la flor alimentándose de los estigmas. Las mariposas de la fase antófaga ponen sus huevos en la aceituna recién cuajada. Las larvas incipientes se acoplan en el interior del fruto alimentándose de la planta.

Enfermedades en plantaciones de olivar superintensivo

El Prays Oleae produce diferentes daños en la planta. Las hojas, las flores y la caída del fruto son las tres áreas afectadas por la presencia de esta polilla. Las medidas de prevención pasan por introducir en el fruto productos como el diazinon, carbanil, metidation o el dimetoato.

4. Algodón del olivo (Euphyllura olivina)

Es un insecto chupador de la savia y de los nutrientes del olivo. Las larvas segregan una cera blanca que cubre las hojas simulando una capa de algodón. Este microorganismo produce daños en las larvas y en los frutos del olivo. Las diferentes fuentes consultadas no recomiendan tratamientos preventivos, salvo en ocasiones en los que la población sea de 10 insectos por inflorescencia.

5. Cochinilla de tizne (Saissetia oleae)

Afecta al olivo y a los cítricos. La cochinilla succiona la savia y excreta melaza impregnando las hojas de la planta. Los daños ocasionados por este patógeno se manifiestan en una notable reducción de la capacidad fotosintética del árbol y una caída en la brotación vegetal. Algunas vías de eliminación son las siguientes:

-Avispas. Son devoradoras naturales de la cochinilla de tizne y de sus huevos.
-Podas. Facilitan la aireación de la copa del árbol.
-Químicos. Principalmente en verano o en momentos en los que la totalidad de los huevos ha eclosionado.

Además de las plagas citadas, el olivo también es un cultivo con propensión a sufrir enfermedades. Las más habituales son las siguientes:

-Aceituna jabonosa. Es un hongo que ataca al fruto, aunque también puede aparecer en hojas, tallos, madera y brotes. El síntoma más evidente se manifiesta en una mancha ocre alrededor del punto de entrada de la infección. El fruto queda cubierto por una gelatina amarilla. En poco tiempo, la aceituna tiene un aspecto acolchado resultando inservible para el consumo humano. La eliminación total de la patología se consigue con productos cúpricos.

-Escudete. Enfermedad que ataca a la oliva produciendo una mancha en forma de escudete (de ahí el nombre) que determina el sabor ácido y fuerte del aceite. Aunque no se extiende con mucha facilidad y no es muy conocida, si aparece hay que actuar con la mayor celeridad posible. Los métodos de prevención incluyen el tratamiento con productos cúpricos.

-Tuberculosis del olivo. Es una alteración muy extendida en el olivar español. Consiste en el ataque de una bacteria productora de heridas en el tronco, tallo, hojas y frutos. El microorganismo desarrolla un conjunto de tumores visibles en la planta de un tamaño similar a una avellana. Los olivos atacados producen aceitunas de una calidad pésima con la consecuente pérdida de excelencia en el aceite. Un método eficaz para terminar con la tuberculosis del olivo consiste en arrancar y quemar todas las ramas afectadas.

En caso de que tus plantaciones de olivar hayan sido atacadas por una plaga o por una enfermedad, puedes encontrar una solución global en CBH, empresa líder en el asesoramiento de plantaciones de olivar y plantaciones de almendro.


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