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El auge de las plantaciones de olivar

Publicado el 14 de julio de 2015.

El auge de las plantaciones de olivar

 

Las plantaciones de olivar superintensivo y plantaciones de olivar intensivo crecen a un ritmo imparable en todo el territorio nacional. A las tradicionales zonas donde este cultivo es mayoritario (Andalucía, Extremadura y Cataluña) habría que sumar otras áreas geográficas como Castilla y León, Murcia y Comunidad Valenciana. El olivo, y en concreto las plantaciones de olivar, son una apuesta segura en tiempos de crisis. En lo que llevamos de año, el número de hectáreas dedicadas al cultivo del olivar ha aumentado considerablemente.

El precio del aceite de oliva se ha revalorizado en los últimos meses, entre el 40 y el 50%. Según Infaoliva, patronal de las almazaras, los corredores han salido al mercado a comprar aceites de oliva de categoría virgen extra a un precio que ronda los 3,68 euros/kilo. El coste de los aceites vírgenes está en 3,3 euros/kilo frente a los lampantes a partir de 3,10/kilo. En base a esas cantidades, el COI (Comité Oleícola Internacional) ha señalado que los precios del aceite han subido en comparación a las cosechas de años anteriores. Además del mercado español, en otros países con gran tradición productora de aceite, el precio ha aumentado. Es el caso de Italia, Grecia o Túnez. Desde noviembre hasta el mes presente de julio, el aceite de oliva internacional procedente de los países nombrados no ha hecho sino crecer. Sin embargo, la calidad, fama y reputación del oro líquido español está por encima de otros aceites mundiales.

Año tras año, la producción nacional de aceite de oliva español representa entre el 50% y el 60% del aceite mundial. Una cifra a tener en cuenta si valoramos criterios geográficos, históricos e incluso metereológicos. España, Grecia, Italia, Túnez y Portugal son los productores más conocidos de todo el mundo, junto a Chile, Australia y Argentina. Pero en el escenario mundial del aceite hay nuevos jugadores. Brasil, Sudáfrica, India, Georgia o China han iniciado un proceso de explotación de plantaciones de olivar intensivo y plantaciones de olivar superintensivo sin precedentes. En la actualidad, el número total de países que producen aceite de oliva asciende a 47. El aumento de productores mundiales de aceite de oliva genera opiniones divergentes. Algunos expertos en olivicultura señalan que países sin ningún tipo de tradición olivícola no deberían iniciarse en la producción de aceite de oliva al existir un riesgo flamante de desajuste entre la oferta y la demanda, mientras que otros especialistas celebran que el aceite de oliva llegue más allá de los fabricantes mediterráneos más conocidos.

 

Plantaciones de olivar

 

La fiebre por el aceite de oliva procedente de plantaciones de olivar intensivo y plantaciones de olivar superintensivo parece no tener fin. En palabras de Juan Vilar, docente de la Universidad de Jaén “cada 10 segundos se consume en el mundo una tonelada de aceite de oliva”. Las razones que justifican el consumo imparable del aceite de oliva virgen de extra parecen estar asociadas a los beneficios del jugo de la oliva, eje central de la dieta mediterránea. Como dato anecdótico cabe citar que África es el segundo productor mundial de aceite cuyo origen está en las plantaciones de olivar. El continente africano produce más de 320.000 toneladas anuales de aceite, repartido en países como Egipto (2500 hectáreas/año), Marruecos (más de 70.000 hectáreas/año) e incluso Madagascar. Tampoco hay que olvidarse de China y Estados Unidos, dos de los países no comunitarios en lo que se consume mayor cantidad de aceite de oliva virgen extra, virgen y normal.

  • Preocupaciones por las condiciones metereológicas

La ola de calor africana de las últimas semanas amenaza con perjudicar la calidad de las plantaciones de olivar. Las altas temperaturas y la falta de lluvia hace peligrar las expectativas halagüeñas de la próxima cosecha de olivar. Desde organizaciones como UPA Andalucía o COAG señalan que las precipitaciones leves o muy leves de la primavera no han sido suficientes para mantener los niveles hídricos adecuados de las plantaciones de olivar intensivo y plantaciones de olivar superintensivo. El aumento de la temperatura provoca una transpiración elevada y las reservas acuíferas se pierden inmediatamente. Algunos colectivos plantean soluciones a corto-medio plazo como adelantar la recolección y aumentar el regadío a pesar de los elevados costes energéticos.

Las primeras estimaciones señalan que la climatología afectará a la reducción del importe final de las producciones agrícolas, en torno al 10%. Por comunidades autónomas, Andalucía ha mantenido los niveles productivos frente a un descenso considerable en tierras de Castilla y León. Los efectos del calor también se dejan sentir en árboles frutales, cereales variados y viñedos. La sequía afecta a unas 470.000 hectáreas de cultivo. Aunque el olivo cuenta con mecanismos internos propios para defenderse de la sequía (raíces muy extensas y profundas para aprovechar hasta la última gota de agua), no es suficiente. En estos días, la Comisión Ejecutiva y los responsables de UPA-Andalucía han pedido a la Consejera de Agricultura, Carmen Ortiz, la apertura urgente de una ‘Mesa de Sequía’ para mejorar la recolección procedente de plantaciones de olivar, viñedos, frutales, cereales y árboles.

 

Plantaciones de olivar superintensivo

 

Entre las medidas adicionales a la ‘Mesa de Sequía’, UPA-Andalucía ya ha puesto en marcha un plan para garantizar la supervivencia de la ganadería y otras 18 medidas que refuercen el tejido agronómico andaluz. De igual forma, la organización tiene especial interés en la creación y difusión de un programa de fomento con el que se pretende mejorar la internacionalización de los cultivos andaluces, la visibilidad y, por supuesto, la calidad del producto final. La inversión en I+D+i para ser más competitivos es otra de las líneas maestras recogidas en el plan de mejora de la agricultura. El apoyo en investigación y en biotecnología posibilitarían la obtención de plantas resistentes al ataque de insectos, plagas o incluso, la disminución del uso de fitosanitarios y de recursos escasísimos como el agua.

Desde CBH nos sumamos a la preocupante situación de las plantaciones de olivar, plantaciones de olivar intensivo y plantaciones de olivar superintensivo y confiamos en que muy pronto se alcance un acuerdo entre la Consejería de Agricultura y UPA-Andalucía para mejorar la calidad del olivar andaluz.


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