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Consejos para el cuidado del olivar en verano

Publicado el 28 de mayo de 2016.

Consejos para el cuidado del olivar en verano

Si bien los cuidados se mantienen durante todo el año, con la aplicación de los fitosanitarios adecuados, revisiones específicas cada cierto tiempo, seguimiento del programa del abonado y riego, asesoramiento en la poda… Llegan las altas temperaturas y con ellas nuevos riesgos para las plantaciones de olivar.

Determinadas plagas típicas de este tiempo, cambios en el suelo y en el clima que pueden afectar a la salud del olivar, control del agua… existen situaciones especiales que se dan a partir del mes de junio hasta prácticamente bien entrado el otoño. Estos son algunos aspectos importantes para el cuidado de las plantaciones de olivar en verano:

  • Tratamiento para la plaga del prays del olivo o polilla del olivo. A partir de junio comienza la presencia de la tercera generación o generación carpófaga de estos insectos, la más peligrosa, ya que daña los frutos. El muestreo del vuelo de los adultos resulta fundamental para determinar la situación. La aplicación de los productos fitosanitarios para su control tiene lugar antes del endurecimiento del hueso, usando siempre los autorizados en el Registro de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente específicos para ello. Se trata quizá del mayor problema en esta época del año, si bien los ejemplares en formación o más jóvenes de las plantaciones de olivar superintensivo pueden sufrir la plaga de glifodes. Si se observan estos insectos en árboles adultos, conviene consultar a nuestros especialistas antes de iniciar cualquier tratamiento, puesto que los olivos adultos resisten mejor este tipo concreto de plaga.
  • Abonado con potasio. El olivo necesita grandes cantidades de potasio, por eso es importante contar con una adecuada concentración de esta sustancia durante todo el año. Pero con la llegada del verano, o en años muy secos, hay que prestar especial atención a los niveles de potasio, especialmente cuando se está produciendo el endurecimiento del hueso, para lo cual resulta de gran ayuda.
  • El estrés hídrico: Lógico pero fundamental. En verano se produce mucha transpiración por parte del olivo por lo cual hay que vigilar bien las instalaciones de riego, evitando que se produzcan situaciones de estrés hídrico o falta de agua/humedad necesaria para que se mantenga la salud del árbol. Que el olivo sea por lo general un árbol resistente no significa que requiera de una mínima atención en este aspecto.

Y además, seguimos con máxima alerta ante los casos de Xylella Fastidiosa o casos puntuales que puedan afectar a las plantaciones de olivar. Y con estos consejos… ¡a disfrutar del verano! Nuestro equipo ya se encarga de cuidar tus plantaciones de olivar.


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