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CBH y la Xylella fastidiosa

Publicado el 20 de noviembre de 2014.

CBH y la Xylella fastidiosa

Desde CBH, empresa líder a nivel nacional  e internacional en plantaciones de olivar, plantaciones de olivar intensivo, plantaciones de olivar superintensivo y plantaciones de almendro, queremos compartir con todos vosotros una enfermedad que afecta con virulencia a los olivos. Se trata de la Xylella fastidiosa, una patalogía producida por la bacteria del mismo nombre que ha producido importantes perdidas en  Italia y Grecia.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (más conocida como EFSA) ha determinado la peligrosidad de la Xylella fastidiosa en los cultivos. Así, según este organismo europeo, la forma más eficaz de combatir los efectos devastadores de la bacteria pasa por controlar los movimientos de plantas de vivero y la presencia de insectos vectores. El primer brote de la X.fastidiosa se produjo en el sur de Italia, en la región de Puglia, una zona de gran tradición olívicola. Las perdidas económicas en el país alpino han sido cuantiosas afectando más de 8000 hectáreas de olivar. La Unión Europea no ha tardado en considerar la X. fastidiosa como un organismo nocivo. La introducción, distribución y propagación de vegetales afectados por esta patalogía está terminamente prohíbida en el conjunto de los países europeos.

La X.fastidiosa se transmite por algunos tipos de insectos chupadores, junto con las bacterias presentes en infinidad de frutales como almendro, melocotón, ciruelo, albaricoque, vid, cítricos, olivos, y árboles como el Ginkgo Biloga, el olmo y el roble. La X. fastidiosa no es una enfermedad vegetal al uso. Lo que más desconcierto produce entre agricultores e ingenieros agrónomos es que la planta portadora de la bacteria no presenta ningún signo de enfermedad.

La Comisión Europea ha solicitado a la EFSA asesoramiento científico, de carácter urgente, delimitando la lista de plantas portadoras del virus. Una de las medidas adoptadas es la identificación de las plantas y de los insectos propagadores de la enfermedad. Así pueden prevenirse nuevos contagios entre cultivos, plantas y árboles. Los expertos en sanidad vegetal de la EFSA han determinado que la X. fastidiosa tiene una extensa gama de plantas conocidas comunes en Europa. La situación se complica tras conocer que un gran número de especies, posiblemente infectadas por la bacteria, no han sido expuestas a los tratamientos de mejora.

La forma más eficaz para frenar la X. fastidiosa es controlando el movimiento de los insectos chupadores de savia de tolva. Este insecto suele volar distancias cortas de hasta 100 metros. La principal fuente de contagio de X. fastidiosa está en el comercio, y posteriormente, en el movimiento de las plantas de vivero. Otras posibles vías de propagación de la bacteria incluyen la fruta comercializada, flores recién cortadas, semillas, plantas ornamentales y artículos de madera sin tratar.

La erradicación de la X.fastidiosa se resiste. La EFSA ha recomendado implementar estrategias preventivas para contener los brotes. Estas acciones deben centrarse en un objetivo de vigilancia en plantas para regalar y en los insectos infeccciosos incluidos en los envíos de plantas. Para frenar la expansión de la bacteria, debe aplicarse un protocolo de actuación basado en un sistema integrado. Con esta rápida explicación sobre los riesgos de la X.fastidiosa, CBH muestra su compromiso y responsabilidad en la eliminación de esta enfermedad vegetal.

 


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