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Plantaciones de almendro

Plantaciones de almendro

Las plantaciones de almendro se han convertido, a día de hoy, en una de las opciones más interesantes para los inversores del sector primario, debido fundamentalmente al espectacular crecimiento experimentado en la rentabilidad de este cultivo durante los últimos años. Históricamente, el almendro ha destacado siempre como uno de los cultivos más extendidos y tradicionales de la agricultura mediterránea, aunque su explotación agronómica fue siempre destinada más bien a terrenos marginales, de escasa fertilidad y acentuadas pendientes.

El éxito experimentado en California, primer productor mundial, en los últimos años por las plantaciones de almendro, a marcos de producción intensivos y en regímenes hídricos de regadío, con dotaciones de agua superiores a los 6.000 metros cúbicos por hectárea, y producciones en torno a los 2.500 Kg de pepita por hectárea, unido al espectacular incremento del consumo mundial motivado por la decidida apuesta promocional desarrollada principalmente en Asia por la Asociación de productores californianos, han convertido a las plantaciones de almendro en el cultivo de moda en la Península Ibérica, y por qué no decirlo, en gran parte de los países de la cuenca mediterránea.

El Almendro, junto con el olivo y la vid, ha sido considerado desde hace muchísimo tiempo como el prototipo de cultivo leñoso extensivo de la Península Ibérica, lo que a priori parece indicarnos que tradicionalmente ha sido tratado como un cultivo de naturaleza muy rudimentaria, destinado frecuentemente a suelos de secano, casi siempre marginales, de gran parte del Este y Sur peninsulares, en muchas ocasiones en zonas muy próximas al mar Mediterráneo, que si bien se encontraban climatológicamente libres de heladas, presentaban inadecuados marcos de plantación que arrojaban unos niveles productivos muy por debajo del umbral de rentabilidad. Pero esta breve descripción histórica del cultivo nada tiene que ver con los marcos intensivos, ni con la eficiencia hídrica, ni con el espectacular potencial productivo que presentan a día de hoy las plantaciones de almendro intensivas.

Actualmente, la gran mayoría de las plantaciones de almendro existentes en España tienen serios problemas estructurales, de explotación y de comercialización, que básicamente podrían resumirse en las siguientes consideraciones:

  • Producciones muy bajas en la mayor parte de las zonas productoras
  • Cultivado en zonas ecológicamente marginales
  • Altísima heterogeneidad del material genético y dificultad de clasificación de calidades
  • Alto envejecimiento de las plantaciones de almendro tradicionales
  • Inadecuada situación sanitaria de los portainjertos cultivados
  • Deficiente selección varietal de cara a la optimización productiva
  • Variedades mayoritariamente autoincompatibles
  • Floraciones normalmente precoces, sensibles a heladas tardías
  • Inadecuados marcos y diseños de plantación
  • Minifundismo y parcelación excesiva
  • Sistemas de poda obsoletos e ineficientes a nivel productivo
  • Reducido grado de mecanización de las plantaciones de almendro tradicioanales
  • Ausencia de un programa de abonado acorde a las necesidades nutricionales reales del cultivo
  • Bajos rendimientos en grano

Afortunadamente, las técnicas de cultivo de las plantaciones de almendro han experimentado un espectacular desarrollo técnico y agronómico, y gracias a ello podemos hablar de que nos encontramos, sin duda alguna, ante uno de los cultivos más rentables de la agricultura moderna, aunque para alcanzar los niveles de rentabilidad deseados, deberemos trabajar siempre de acuerdo con un  protocolo técnico que nos garantice, ya desde su inicio, el éxito del proyecto. A tal fin, CBH puso en marcha hace ahora dos años su servicio “llave en mano” de plantaciones de almendro, basado principalmente en los siguientes factores.

  • Estudio previo de viabilidad del proyecto (analítica físico química de suelo y agua, analítica de nematodos de suelo, estudio climático, estudio disponibilidad y eficiencia hídrica y energética, levantamiento topográfico y planimétrico de la marcela)
  • Movimiento de tierras y preparación del terreno (encauzamiento regajos y salidas de agua, subsolado, refinado, alomado, etc)
  • Diseño del proyecto (riego y plantación)
  • Instalación del sistema de riego a la medida de las necesidades de la plantación de almendro a implantar
  • Plantación mecanizada
  • Dirección técnica del cultivo post plantación hasta entrada en producción

Para más información contáctanos al 957 81 33 81

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